Volumen 12. -Prólogo-

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, decía el poeta; y después tuvo su música por el cantautor. Pues en ese proceso nos encontramos nosotros, aunque no desde la lírica ni de la música, pero sí “haciendo camino”. La revista Pax et Emerita alcanza la publicación del duodécimo volumen, queriendo ser fiel a los criterios que la inspiraron en el origen y ofreciendo a su vez elementos que aporten alguna novedad a quienes se acerquen a sus páginas, sea por vez primera, sea continuando su seguimiento desde estos años atrás.
Dando continuidad al número anterior, se divide el contenido del presente en tres grandes bloques. El de mayor contenido es el que aglutina los artículos de investigación. En él se ofrecen un total de doce trabajos, divididos en siete secciones diferentes: teología, derecho, filosofía, historia, pedagogía y didáctica, psicología y literatura. Tres forman parte de la primera de ellas, dos de la segunda, uno de la tercera y la cuarta, otros tres de la quinta, y uno más de cada una de las dos secciones últimas. El segundo bloque es el dedicado a dejar constancia de alguna experiencia apostólica de nuestra Iglesia local. En esta ocasión las páginas de la revista se hacen eco de la presencia de la Iglesia diocesana en Perú desde 1981, primero en la parroquia de Leymebamba (diócesis de Chachapoyas) y posteriormente en otras más de la misma diócesis u otra limítrofe. El sacerdote diocesano que comenzó esta experiencia evangelizadora, Á. Maya, acompañado de las aportaciones del resto de compañeros que han prestado un servicio ministerial en estos lugares, es quien nos deja constancia de esta experiencia de misión ad gentes. El volumen concluye con la presentación de cinco recensiones de otras tantas obras de teología, principalmente con una orientación práctica, publicadas recientemente en diversas editoriales, y que pueden resultar de interés para nuestros lectores.
Centrándonos en el primero de los bloques, hay que decir que los tres primeros artículos, agrupados como Teología Sistemática, presentan tres estudios distintos entre sí: uno propiamente de antropología teológica, otro de temática eclesiológica y el tercero a caballo entre la teología y las humanidades. R. Gómez Miranda echa la mirada atrás para abordar la antropología personalista de quien fuera teólogo insigne de la Universidad Pontificia de Salamanca y claro exponente de la renovación teológica llevada a cabo en España tras la celebración del Vaticano II, J.L. Ruiz de la Peña. Fallecido de manera prematura y sin concluir su aportación teológica, sí pudo el sacerdote asturiano dejar una serie de obras en las que, además de entablar un diálogo franco y abierto con la cultura moderna, presenta unas pautas de comprensión teológica del hombre en su condición de “imagen y semejanza de Dios” en la línea de renovación abierta por el Concilio. El acercamiento al diario conciliar de uno de sus personajes ilustres, su Secretario General, Mons. Felici, abordado por el arzobispo A. Marchetto, puede ayudarnos a entender mejor lo que supuso en la Iglesia del siglo XX este acontecimiento del Espíritu, que vive hoy su recepción desde la hermenéutica de renovación en la fidelidad a la Tradición. J. Plano, por su parte, continuando con su mirada a la rica tradición humanista de la Iglesia iniciada en otro artículo del volumen anterior, se adentra en el patrimonio teológico y espiritual dejado por uno de los humanistas extremeños del siglo XVI más destacados, el zafrense Pedro de Valencia, en sus comentarios al Padrenuestro y a la Carta a los Gálatas.
La sección dedicada al Derecho Canónico recoge dos estudios, uno del Vicario Judicial y otro del Vicario Judicial Adjunto, ambos de la Archidiócesis. Podrían parecer, por la proximidad de los autores, de temática similar, pero no resulta así en la práctica. En el caso del primero se aborda el Motu proprio del Papa Francisco Mitix Iudex Dominus Iesus, de 15 de agosto de 2015, por el que se renueva la reglamentación canónica acerca de la posible declaración de nulidad de algunos matrimonios. Con un lenguaje claro y sencillo para los no iniciados en el ámbito de los cánones, J. García Franganillo realiza un comentario precioso y preciso sobre la nueva normativa eclesiástica acerca de esta temática y que tantos comentarios ha propiciado desde su publicación. Su compañero en el Tribunal Eclesiástico, M. Guerrero Montero, afronta el difícil y siempre delicado tema de la libertad de expresión, el diálogo y el disenso en la Iglesia, siempre dentro del marco del Derecho eclesial. El texto sirvió de base para la Lección inaugural del Curso Académico de los Centros de estudio de la Archidiócesis, pronunciada el día 18 de octubre de 2016 en el salón de actos del Seminario.
El apartado dedicado a la Filosofía recoge un artículo de A. Moreno García, que lleva por título Del nihilismo al agnosticismo en la España del siglo XXI. (De E.M. Cioran a F. Savater, J. Sádaba, y E. Trias). En él se hace un recorrido por los planteamientos filosóficos de estos autores, para ver su incidencia en el pensamiento contemporáneo, sobre todo por lo que respecta al ámbito de lo religioso. Y en el apartado dedicado a la historia, J. Sarmiento Pérez desgrana la visita pastoral realizada por el obispo de la diócesis de Badajoz, Diego Mariano Alguacil Rodríguez, entre 1860 y 1861. Se recogen en él numerosos datos extraídos de la documentación conservada principalmente en el Archivo Metropolitano, que dan pie para entender cómo era la Iglesia local en el siglo XIX.
La siguiente sección es la dedicada a la Pedagogía y la Didáctica, en la que tienen cabida tres artículos. El primero de ellos, por aquello de partir de lo más lejano en el tiempo, es de P. Gato Castaño, profesora emérita en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Extremadura, sobre el catecismo de Fleury (1640-1723) puesto en desarrollo en los territorios de Ultramar y su adelanto al método narrativo. El siguiente es el estudio del actual rector del Seminario Metropolitano, F. González Lozano, sobre la historia pedagógica de dicho centro entre 1851 y 1962, justo a las puertas de la inauguración del Vaticano II. Recogiendo los frutos de la renovación teológica aportada por el concilio y las consecuentes directrices evangelizadoras que la Iglesia ha ido determinando en estos años de recepción conciliar, F.J. López Valdeón plantea el ser (pasión) y el hacer (labor y exigencias) de los profesores de religión hoy.
Para concluir este primer bloque de la revista dedicado a los estudios de investigación, las secciones de Psicología y Literatura recogen cada una de ellas un artículo. En el primer caso de J.Mª. Fernández Chavero, psicólogo, sobre una enfermedad tan habitual en los tiempos modernos como es la depresión, permitiéndose también dar algunos consejos prácticos para saber afrontarla. Y por lo que respecta a la literatura, E. Campanario Larguero vuelve a introducirse en el estudio del teatro de un miembro del presbiterio pacense, pero en este caso del siglo XVI, Diego Sánchez de Badajoz, para valorar en él las influencias de las distintas corrientes teológicas del momento. Queriendo contribuir con esta publicación a la evangelización que lleva a cabo la Iglesia, presentando el mensaje del Evangelio al hombre contemporáneo, espero que estas páginas que siguen sean una herramienta más para ello y ofrezcan una buena oportunidad de formación a quienes desean recibirlas con ánimo esperanzado y espíritu firme en la construcción del Reino de Dios.

Francisco José Andrades Ledo
Director

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